viernes, 16 de septiembre de 2011

Los lápices siguen escribiendo

El Pozo de Banfield es un lugar horrendo: estuvieron secuestradas casi 250 personas, compañeros que creían y hacían política. El período de más dolor de nuestra historia reciente, iniciado con el golpe del 76, sigue siendo una herida por la que aún sufrimos todos los que queremos un país justo e igualitario.

El año pasado, en esta fecha, anunciábamos la voluntad de preservar el lugar y resignificarlo como trinchera de la memoria. Todavía es prueba judicial, y por eso no se puede hacer ninguna modificación, pero hicimos igualmente la señalización en todo el barrio, para que nadie que pase por ahí ignore lo que ocurrió detrás de esas paredes. No queremos que haya olvido para no repetir el oscuro camino que alguna vez transitamos los argentinos.

Lo hicimos con el esfuerzo de la Secretaría de Derechos Humanos de la Provincia de Buenos Aires. Pero lo hicimos sobre todo gracias al coraje, al trabajo constante y a la entereza de todos los que forman parte de los colectivos de derechos humanos y a los vecinos que se comprometieron de forma activa con esta causa.

Estela de Carlotto dijo el miércoles en el reconocimiento de Fomento a la Paz que recibió de la UNESCO en nombre de todas las Abuelas, ese reconocimiento que les tenía que llegar, que ellas no son heroínas. Disiento por primera vez con Estela, porque para mí y para la sociedad argentina estas mujeres de pañuelos blancos y todos los que forman parte de los organismos de derechos humanos son los héroes de una lucha por la Justicia, una lucha que empezaron a librar en riesgosa soledad y que hoy tiene el respaldo de un Gobierno que levanta también la bandera de la Memoria, Verdad y Justicia, y construye desde ahí no sólo su política de derechos humanos, sino todas las políticas públicas.

Por eso, va también hoy el recuerdo para el hombre que pidió perdón en nombre del Estado de derecho y que creó un símbolo que quedará en la historia de todos nosotros para siempre: nadie se va a olvidar del día en que mandó a descolgar los cuadros de los genocidas, desterrándolos para siempre de un lugar de la historia que no les pertenece. Néstor fue quien puso fin a la garantía de impunidad, haciendo que las leyes de Obediencia Debida y Punto Final sean sancionadas nulas. Hoy, gracias a él, hay juicio y castigo para los culpables del horror.

Si para los militares la juventud fue una generación perdida, para Néstor fue la generación de la esperanza. Hoy, junto a Cristina, tenemos el deber y la vocación de continuar lo que él empezó. Los jóvenes, que están cada vez más comprometidos, que volvieron a participar y hacer suyas las calles, son los portadores de los 30 mil sueños que no fueron. Juntos tenemos que hacer realidad ese país nuevo. Por los 97 compañeros que hoy deberían estar y que no están y por las generaciones que vienen.

Los lápices siguen escribiendo. Ese es el lema que nos convoca, a 35 años de aquella noche. Por esto quiero reivindicar también la lucha estudiantil. Estudiantes como los diez chicos platenses que se llevaron en septiembre de 1976 fueron mártires de una lucha y de conquistas que hoy nos permiten decir, por ejemplo, que la educación universitaria de mejor nivel es en la Argentina pública y gratuita. Un país hermano reclama hoy por terminar con una herencia que dejó su propia dictadura. Por suerte, y por la valentía de chicos como los estudiantes platenses que reclamaban un boleto estudiantil, acá no pudieron. Pero la lucha de los estudiantes sigue viva.

Como ellos, sigamos todos haciendo la Argentina que viene. Construyamos el futuro sin olvido ni perdón. Luchemos, siempre desde el derecho y no desde la venganza, y acompañemos la política de derechos humanos que este gobierno viene llevando adelante junto a todas las organizaciones de derechos humanos. Alcemos la voz para decir que en Argentina nunca más y nunca menos.

4 comentarios:

  1. Estimado Martín: Como docente que durante muchos años luchó para preservar la memoria de todo lo ocurrido, aún en tiempos en que los indultos, la pretendida muerte de las ideologías y el vaciamiento cultural eran moneda corriente, no tengo más que palabras de agradecimiento para que los jóvenes puedan encontrar en gente como vos la credibilidad que la clase política va recuperando día a día.
    Alguna vez escribí sobre tu gestión, tratándote cariñosa e irrespetuosamente como PIBE, sintiendo en carne propia el orgullo de ser de Lomas.
    Nuevamente creo que acompañar tu gestión, desde donde sea, es lo mínimo que podemos hacer quienes quieren un país más justo, más igualitario y sin rencores, pero con mucha memoria.
    Adelante compañero, que atrás está la gente (como diría el amigo Serrat) para bancarlo a muerte.

    Luis Escuredo
    Docente
    Orgulloso habitante de Lomas de Zamora
    lescuredo@gmail.com

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  2. Lo más importante es que mis hijos no me vean derrotada" y que la juventud de hoy sea el futuro, del mañana ,justicia!! para todos los jovenes de ese maldito!! dia y para muchos jovenes que ya no estan mas , por Mi hijo.a quien amo y ya no esta . por todos ellos por los sueños que dejaron ... y ya no podran ser mas | Nunca Más: ....
    llevaban a los jóvenes que habían estudiado "en colegios subversivos para
    cambiarles las ideas". ... hoy gracias a Nestor, y cristina !! pueden expresar su ideas libremente ,volvieron a creer, Y si seguir pidiendo justicia!! es un idealismo sigo siendo
    idealista". ...y vos Martin!! que les abristes las puertas a todos los jovenes de Lomas Gracias!!! solo Gracias!!

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  3. NO OLVIDAMOS NO PERDONAMOS NO NOS RECONCILIAMOS
    NUNCA MAS NOCHE DE LOS LAPICES
    VAMOS POR LOS SUEÑOS QUE FALTAN PARA UNA SOCIEDAD IGUALITARIA...NUNCA MENOS...
    Y LO VAMOS A HACER CON VOS MARTIN...

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  4. ..."Podrán cortar todas las flores,pero nunca podrán detener la primavera"...

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